SESIÓN 2

PROPIOCEPCIÓN

El sexto sentido del runner

En efecto, la propiocepción sería como un sexto sentido, pues hace referencia a una propiedad inherente del cuerpo humano que, trabajada de forma regular en los corredores, es determinante para mejorar ciertos aspectos relacionados con el entreno.

La propiocepción es la capacidad que tiene nuestro cuerpo para informarnos sobre el movimiento y la posición relativa de las diferentes partes corporales respecto al medio o entorno en el que nos encontramos.

Dicho en otras palabras, la propiocepción se encarga de que haya una correcta coordinación de los movimientos de nuestro cuerpo, tanto en situación de reposo como cuando nos desplazamos. De esta manera, una buena propiocepción hará que tengamos una mayor percepción de nuestra postura y que consigamos un mejor equilibrio.

La propiocepción es la “consciencia de nuestro propio cuerpo y su posición”.

El sistema propioceptivo

El sistema propioceptivo está formado por un conjunto de receptores nerviosos (también conocidos como propioceptores) que se encargan de medir los diferentes estímulos que provienen de las articulaciones y los músculos en el momento de realizar una actividad, tales como la tensión muscular, el grado de contracción, la longitud de un músculo o la posición de una articulación, entre otros.

Así pues, una vez los propioceptores han captado todo lo relativo a las diferentes partes corporales, estos se encargan de enviar toda la información recogida a la médula espinal (en el caso de los movimientos reflejos) o al cerebro para que sea correctamente analizada y procesada. De forma que estos se encargan de realizar todos los ajustes necesarios para conseguir la postura más correcta y establecer los movimientos más efectivos según el entorno donde nos encontremos.

Si estamos corriendo por la montaña en un camino lleno de rocas se deberá corregir constantemente nuestra pisada para no tropezarnos, o si tenemos que superar una cuesta arriba, el cerebro enviará una señal a nuestras piernas para alargar la zancada.

Por tanto, el desarrollo de la propiocepción en el running es un entrenamiento de tipo neuromuscular, es decir, el corredor aprende a tener un mayor conocimiento de sus músculos, tendones y articulaciones porque su cerebro es más sensible a los estímulos externos que estas partes detectan y, a la postre, generará unos patrones de movimiento más eficaces.

Trabajo de propiocepción

Beneficios del trabajo de propiocepción

  • El músculo tiene mayor calidad de movimiento y óptima coordinación a la hora de activarse. Mas eficiencia
  • Afina los reflejos y las respuestas involuntarias, la postura y el equilibrio. El tono muscular..etc Disminuye el riesgo de lesión ante tropiezos, torceduras, etc.,
  • Recuperación de lesiones. Cuando se sufre una lesión, las señales que mandan los propioceptores al cerebro se modifican, por lo que la respuesta motora también cambia. Así pues, cuando se entrena en un periodo de rehabilitación se hace una reeducación de estas señales para que pueden volver a generar las mismas respuestas que antes de la lesión.
  • Fortalecimiento de músculos y articulaciones. Si uno es capaz de corregir la postura y mantener el equilibrio ante un tropezón o un cambio brusco de la orografía del terreno mientras corre es porque con la propiocepción también se trabaja la estabilidad articular gracias al fortalecimiento de toda la musculatura implicada en las principales articulaciones, sobre todo a nivel de tobillo y rodilla.
  • Mejora la coordinación intramuscular e intermuscular. Esto se traducirá en un incremento del rendimiento puesto que por una parte se potenciará la coordinación y el equilibrio y, por otra, habrá una mayor capacidad de orientación espacial.

VIDEOS DE LA SESIÓN

Te recomiendo realizar los ejercicios de estos vídeos al menos una vez a la semana, para poder ir notando, poco a poco, cómo tienen efecto sobre tu carrera.

Verás cómo al irlos practicando, irás ganando destrezas en tu carrera de forma inconsciente, sin necesidad de tener que hacerlo conscientemente después de la carrera, ya que el gesto técnico va cambiando y se va a adaptando solo.

A esto, lo llamamos sentir que tienen “transferencia a la carrera”.

Lo más interesante es hacerlos después de calentar y antes de empezar la parte principal de cualquier entrenamiento de carrera, porque así notarás más sus efectos, ya que la transferencia a la carrera será mayor.

Si en cualquier momento notas tensión o molesta en alguna articulación o músculo, es mejor que pares, pues el cuerpo puede que necesite un tiempo para adaptarse a estos ejercicios.

Ejercicios de propiocepción consciente para correr

Si es la primera vez que vas a realizar propioceptivos, te recomiendo que comiences suave y una vez a la semana.

A medida que vayas ganando destreza y agilidad, ve incrementando su dificultad de forma progresiva.

Por una parte, se trata de buscar ejercicios que trabajen el equilibrio, la coordinación o los cambios de superficies y, por otra, que favorezcan las reacciones musculares reflejas.

Una alternativa interesante es realizar los ejercicios descalzos y en superficies blandas, para aprovechar la mayor irregularidad del terreno.

Ejercicios de técnica consciente para correr

Elige una recta de unos 25 metros para realizar estos ejercicios.

Empieza haciéndolos calzado para no forzar la musculatura del pie, más adelante puedes probar descalzo.

Son ejercicios en los que realizamos un gesto técnico que nos ayuda a desarrollar mejor gesto en la carrera, mejorando nuestro patrón y cambiando la biomecánica de la carrera.

Al principio es normal sentirse muy torpe pero poco a poco nos vamos sintiendo más cómodos. Lo que buscamos es una automatización: sólo podemos hacer un gesto técnico si lo hemos entendido y comprendido y el cuerpo lo interioriza.