SESIÓN 1

INTRODUCCIÓN Y ATENCIÓN A LAS SENSACIONES CORRIENDO

Objetivos de la sesión

En esta primera sesión veremos todo el contexto general de esta práctica.

Os contaré cómo llegué a la meditación, qué me ha aportado a mi vida tanto correr como meditar, podréis descubrir las ventajas de esta combinación y sobre todo cómo poder ponerlo en práctica.

Descubriremos las fases que debe tener cada una de las experiencias y veremos cómo realizar la primera de las experiencias de Mindfull Running «Atención a las sensaciones corriendo».

El objetivo de la primera experiencia MindfulRunning será convertir una salida a correr en una experiencia más pura de atención y consciencia de las sensaciones.

Para ello iremos fijando la atención en distintos elementos como las sensaciones físicas internas y externas, el terreno, la temperatura, la naturaleza que nos rodea…etc.

La idea es conseguir que este entrenamiento tenga el mismo efecto que una meditación, en el que además de correr, puedas relajar tu mente para afrontar mejor el resto del día.

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INTRODUCCIÓN

Meditar significa familiarizarnos con nosotros mismos.

Es como si conectáramos con nuestro verdadero ser, permitiendo que nos escuchemos más allá del ruido que generan nuestros pensamientos en el día a día.

Dicho de forma un poco más sencilla, es como poner orden en un escritorio lleno de papeles
y trastos antes de ponerte a trabajar…Todo se ve mucho más claro.

De la misma manera que el ejercicio físico es el entrenamiento del cuerpo que lo convierte en más fuerte y ágil, la meditación es el entrenamiento de la mente que le permite regenerarse y
limpiarse. Al fin y al cabo el cerebro también es un músculo y se puede ejercitar.

Cada vez hay más estudios científicos que demuestran con ensayos los efectos físicos que produce la meditación en el cerebro. Midiendo los espesores de las zonas relacionadas con la
sensación de bienestar y tranquilidad (incluso las relacionadas con la sensación de felicidad), han demostrado cómo estos son mayores en personas que tienen el hábito de meditar.

Estas técnicas se llevan poniendo en práctica desde hace miles de años. Lo que hacemos en Mindfulness es adaptarlas y hacerlas más accesibles a nuestra forma de vida y nuestros objetivos. No se trata de buscar “la iluminación” ni mucho menos relacionarse con ninguna deidad, sino simplemente utilizar estrategias de meditación que me nos ayuden a aplicar la atención plena a todo lo que hacemos.

LOS BENEFICIOS DE CORRER Y MEDITAR Y CÓMO SE COMPLEMENTAN

Beneficios de correr en nuestra vida

Correr es una manera genial de contactar con la naturaleza, con tu entorno y sobre todo contigo mismo.  Se puede hacer en cualquier sitio, sólo necesitas ponerte las zapatillas y salir a la calle.

A nivel salud, el cuerpo lo nota. Corriendo, fortalecemos nuestro corazón, oxigenamos nuestros pulmones, favorecemos nuestro sistema nervioso y mejoramos nuestra capacidad aeróbica.

A nivel estético, cuando empiezas a correr, notas que tus piernas se tonifican, que quemas más calorías y te cuesta menos mantener el peso.

Y además, cuando corres, la mente se libera. Para la mayoría, el mero hecho de correr sirve para evadirse de las preocupaciones del día a día, para soltar la tensión de la jornada y recargar energía y si vas con amigos, una ocasión para charlar y divertirse.

De hecho, después de correr es cuando yo tengo mis momentos más creativos.

Correr revitaliza y nos hace sentir con más energía. Según vamos avanzando en nuestros objetivos y mejorando, vamos desarrollando más autoestima, aprendiendo a creer más en nosotros.

Nos sentimos más fuertes y con mayor capacidad para superar las dificultades que nos va poniendo la vida.

Y lo que es más importante y destacaría por encima de todo, es que correr nos hace mejores personas.

No sé a vosotros pero a mí, después de correr me apetece tratarme mejor a mí misma, y tratar mejor a los demás. Es como si me ayudase a cultivar mi lado más amable, menos preocupado, más disfrutón.

Y eso se nota en las relaciones con tu pareja, familiares y amigos.

En definitiva, correr nos hace más felices.

Los beneficios del Mindfulness y la meditación

Como os he contado repetidamente, el Mindfulness me ha ayudado a estar más conectada con la experiencia presente.

Mindfulness supone vivir con más atención y disfrute el momento actual (en el que discurre la vida) sin quedarnos atrapados entre el pasado y el futuro.

Implica también, estar más conectados con nuestros sentidos, nos hace menos susceptibles al torbellino de pensamientos que habitualmente se producen en la mente sin que podamos manejarlos y que llevan a que nos guiemos más por lo que la mente cree que necesita, en vez de por lo que realmente el cuerpo necesita.

Una metáfora para entender este proceso, asemeja nuestra mente a un caballo salvaje que a veces quiere galopar libremente, sacudiéndonos violentamente con sus saltos de un lado a otro hasta hacernos descabalgar.

La meditación es el entrenamiento del jinete que nos ayuda a suavizar al caballo salvaje con entrenamiento, amabilidad y disciplina.

El Mindfulness nos ayuda a entender el significado de las emociones y ser capaces de regularlas para no ser tan susceptibles a los picos y valles emocionales.

Es más fácil desarrollar sentimientos de amor y compasión con los que, sin duda, nuestra vida es más placentera, ya que los deseos, aspiraciones, miedos y temores cobran una menor dimensión.

Meditar agudiza la capacidad de observación y la memoria. Hace que seamos capaces de organizar mejor nuestras tareas, nos concentremos más y gestionemos mejor nuestro tiempo.

La meditación abre nuestra mente a soluciones más creativas tanto en los momentos de trabajo como los de ocio.

Gracias a la meditación somos capaces de ver el mundo desde otra perspectiva y buscar siempre una solución que nos acerque más a la felicidad.

Beneficios del Mindful Running

Según hemos visto, tanto correr como meditar son actividades que hacen que nuestra sensación de felicidad sea mayor ya que nos sirven para mejorar la conexión con el momento presente.

Sin embargo hay algo de lo que me di cuenta durante mi primera toma de contacto con el Mindfulness, y es que, mientras que correr nos ayuda a desconectar de las preocupaciones del día a día, la meditación sin embargo, es más un ejercicio de conexión y familiarización con nosotros mismos.

Al correr, la mente simplemente se calma porque la agotamos, pero en cuanto recupere sus fuerzas volverá a agitarse libremente.

Analizando este detalle, empecé a pensar que Mindfulness y running podían ser dos actividades que no sólo se complementan de maravilla, sino que aunándolas podíamos potenciar los beneficios de ambas.

Ambas disciplinas tienen mucho que aportar la una a la otra.

  • Al aplicar las técnicas de la meditación a la carrera, podemos obtener los beneficios de la relajación y claridad mental que esta nos ofrece.
  • Del mismo modo, la meditación puede ser un excelente soporte para mejorar nuestras sensaciones en nuestros entrenamientos de running, ayudándonos a mejorar nuestra condición de corredores.

Algunas de las ventajas que descubrí de esta combinación son las siguientes:

La primera de ellas, fue el ahorro de tiempo. No todos los días podía dedicar 40 minutos a correr y 40 minutos a meditar. Así que si conseguía que el entrenamiento de correr me sirviera como una meditación habría obtenido dos objetivos en la mitad de tiempo.

Por otro lado, para aquellos a los que les cueste meditar, esta combinación puede ser una maravillosa manera de iniciarse. Lo que más nos cuesta a todos cuando empezamos a meditar es esa sensación de tener que estar cruzado de piernas sin hacer nada y lo que es peor, sin pensar nada.

Meditar no es más que fijar la atención en un elemento donde ponemos el foco. Así que probablemente una actividad más activa como correr, nos resulte un foco de atención más sencillo, al menos al principio.

Otro aspecto muy importante, es que al ser más conscientes del cuerpo podemos corregir o mejorar patrones que nos estén perjudicando a la hora de correr, como por ejemplo la excesiva tensión en los brazos o las manos, un exceso de rotación del tronco. Podemos incluso percibir cómo es la zancada y entender y sentir si esta puede ser más efectiva.

Al llevar la atención a la respiración como una manera de meditación, por un lado potenciamos nuestra capacidad pulmonar y, por otro, mejoramos la concentración. Ambos aspectos mejoran el rendimiento deportivo.

Los ejercicios de respiración de la meditación nos ayudan a respirar mejor durante la carrera.

Desde el punto de vista psicológico, esta combinación de Mindfulness y carrera, nos impulsa a desarrollar la habilidad de escucharnos a nosotros mismos.

Por un lado para permitirnos afrontar con amabilidad los momentos bajos cuando los tenemos: a veces el cuerpo nos envía mensajes que no queremos escuchar porque nuestra mente ya tiene un plan para nosotros.

Y por otro, nos da la capacidad de ser suficientemente firmes para esforzarnos cuando es necesario. Muchas veces el agotamiento viene más de la mente que del cuerpo: son ocasiones en las que la mente se quiere adueñar de nosotros y nos envía señales como “no puedo, no estoy preparado, mejor mañana…”

Gracias al entrenamiento mental podemos superar esto, pues visualizaremos mejor los objetivos deportivos.

Es increíble lo que podemos conseguir cuando la mente y el cuerpo están conectados.

Sólo existe el aquí y el ahora, tu cuerpo avanzando en una dirección y todo tu ser disfrutará de la experiencia de estar vivo.

SESIÓN 1: CONSTRUYENDO UNA BUENA BASE

Cuando empecé a correr una de las cosas que más me sorprendió es que pese a que, supuestamente, tenía un buen nivel de fitness, a la hora de ponerme las zapatillas era más bien una corredora mediocre.

Por aquel entonces, mi entrenadora me decía que tenía que tener paciencia; que se tardaba un tiempo en construir lo que se dice “una base de running”.  ¿Qué es eso? Pues es el periodo de tiempo en el que tu cuerpo, tus huesos, tus músculos, tus tendones… se adaptan a la actividad de correr.

Ella me decía que valía la pena trabajar en los entrenamientos que servían para este proceso. Esto supuso que en vez de correr más deprisa, bajara aún más mis ritmos y trabajara más tiempo a velocidades menores.

Es curioso cómo mucha gente me dice que empieza a correr y para mejorar hacen series y entrenamientos muy exigentes y, pese a ello, tienen la sensación de que no mejoran. Creo que en gran parte es porque están entrenando por encima de lo que su cuerpo y su corazón están preparados. Es decir, no están entrenando y por tanto mejorando, su nivel base de running.

Algo parecido pasa con la meditación. Meditar es una cuestión de familiarizarnos con los procesos de nuestra mente y aprender a dirigirla hacia donde nosotros queramos y no al revés. Sin embargo, si intentamos meditar sin práctica nos daremos cuenta de lo agotador y frustrante que puede ser al no sentirnos capaces.

Aprender a meditar también requiere crear ese nivel base de concentración que se va desarrollando poco a poco y con la práctica moderada.

Igual que el cuerpo necesita fuerza y flexibilidad para mantener una buena salud, la mente necesita conciencia y atención plena para poder disfrutar de la vida.

Y tanto unas habilidades como las otras han de entrenarse para mantenerlas, ya que de manera natural se atrofian. Igual que perdemos la fuerza o la flexibilidad si no hacemos ejercicio y nos pasamos el día sentados, la mente va perdiendo su capacidad de prestar atención, de concentrarse o de resolver problemas si no se entrena.

A no ser que entrenemos estas habilidades, la mente solo hará el esfuerzo mínimo necesario para mantener las funciones básicas.

Hoy en día, este proceso se acentúa con la presencia de las nuevas tecnologías, donde nuestra atención salta de un mail a un Whatsapp, a Instagram o a un anuncio en cuestión de segundos…

La velocidad marca la norma y la sucesión de estímulos a los que estamos sometidos constantemente es incesante.

Esto hace que nos olvidemos de cosas importantes, nos dejemos las llaves, tengamos la sensación de estrés y de urgencia constante que nos lleva a vivir con un cierto grado de angustia.

Lo más curioso es que nos pasa hasta en vacaciones. Somos seres de costumbres y cambiar hábitos es complicado.

Nos cuesta parar, pero está comprobado que descansar es necesario y tiene enormes beneficios para nuestra salud y nuestra sensación de bienestar.

Del mismo modo que el cuerpo necesita movimiento, la mente necesita quietud.

Necesitamos un equilibrio entre la actividad, el trabajo y el deporte (donde se activa el sistema nervioso simpático) y el descanso y la relajación donde se activa el parasimpático.

De no existir ese equilibrio nos volvemos más irritables, nos cuesta más concentrarnos y disfrutar de la vida.

¿Cómo lo ponemos en práctica?

Con las meditaciones que os propongo en esta experiencia, la intención es trabajar la base de ambas disciplinas:

  • Por un lado, los rodajes suaves que ayudarán a mi cuerpo a producir la adaptación necesaria para correr
  • Por otro, la capacidad de la mente para prestar atención a un objeto determinado aunque no sea desde la quietud.

EXPERIENCIA - ATENCIÓN A LAS SENSACIONES CORRIENDO

Esta es la primera fase de la experiencia de Mindful Running, en la que te propongo convertir una salida a correr en una experiencia de meditación.

Para ello, iremos fijando la atención en distintos elementos, como las sensaciones físicas internas y externas del cuerpo, el terreno, el paisaje…

La idea es conseguir que este entrenamiento tenga el mismo efecto que una meditación, para que además de correr, puedas despejar tu mente para afrontar mejor el resto del día.

Una de las claves de esta fase será ser muy respetuoso con tus sensaciones y escucharte siempre.

Audio 1 - Preparación para correr con respiración diafragmática

Antes de salir a correr, vamos a realizar un ejercicio de respiración que te será de ayuda para prepararte tanto física como mentalmente para el entrenamiento.

Audio 2 - Carrera suave con atención a las sensaciones

Vamos a comenzar con la parte principal de esta experiencia. Consistirá en una carrera suave y continua en la que iremos centrando el foco de atención en distintos elementos.

Audio 3 - Relajación final auto-masaje

Ahora llega el mejor momento. Para esta última parte espera a llegar a casa o encuentra un lugar tranquilo donde puedas tumbarte a realizarlo.